El Feng Shui nos hace conscientes de la energía. Cuando hablamos de este termino nos referimos a  todo lo que conocemos y a  lo que no. La energía es un campo de fuerza en constante movimiento,  una fuerza primordial que equilibra y mantiene  a todo. También está presente en personas, animales, plantas y es inherente a los sonidos, formas, colores, olores, sabores que percibimos  a través de los cinco sentidos.

Una forma de manejar la energía es a través de las palabras.  Al emplearlas se crea una vibración que afecta de manera positiva o negativa. Si lográramos entender que una palabra puede destruirnos, cuidaríamos más nuestro vocabulario.
Un buen ejemplo del poder de las palabras lo encontramos en los estudios  del Dr. Emoto,  un japonés que  al fotografiar la molécula del agua congelada  compara sus caracteristicas en estados muy distintos a los conocidos en la física tradicional (sólido, liquido, gaseoso y plasma).
Según explica Emoto, cuando ha sido bendecida, el agua presenta una estructura molecular de  un color blanco muy puro y con formas de estrellas. En cambio, al ser maldecida la fotografía molecular se muestra marrón  y sin forma definida.
Cuando extrapolamos este experimento a todo  el planeta Tierra, cuya composición alcanza el 70%  de  H2O, podemos  visualizar lo que hacemos al insultar y usar negativamente nuestro don de expresarnos.
Vocablos poderosos

En el génesis  se lee  “Dijo, pues, Dios: Sea hecha la luz. Y la luz quedo hecha” y una de las oraciones más hermosas del cristianismo  dice  “ Una palabra tuya bastará para sanarme”. Sin dudas  así de poderosos pueden ser nuestros vocablos y nos  afectan de la misma manera como influyen a las moléculas analizadas por  Emoto.  Por eso la conclusión brota con naturalidad de manantial. Si logramos  modificar las moléculas con nuestras bendiciones , podemos transformar el planeta de la misma manera.
Igualmente, el pensamiento, la música, el olor. los colores tienen una influencia en nosotros. Por eso la importancia de rodearnos de olores agradables,  pensamientos positivos, musica deliciosa,y sobre todo  emplear el verbo en  nuestro beneficio y de toda la humanidad. El poder de la oración se ha usado siempre para este fin. Por ejemplo,  los crisitianos, apostólicos y romanos rezan el rosario como una manera de crear una vibración  capaz de transformar positivamente  la energía.
Según los hindúes todo esta hecho de sonido y cada cosa tiene una representación de energía. Entonces cada vez que pronunciamos un mantra nos ponemos en resonancia con la energía divina. Los mantras son palabras u oraciones  que  purifican el velo de la negatividad y la ignorancia.  Su uso  elimina el sufrimiento y la confusión.
Para cambiar la vibraciones  negativas  empleamos mantras que llevan la palabra OM, el sonido que creo el universo. Otro muy conocido es OM MA NI PA ME HUM, mientras que uno muy usado para limpieza es OM HA HUM. Por lo general se  verbalizan en series de  7, 21 o 108 veces.
Con solo decirlo, tenemos el poder de transformar  nuestras vidas.  De ahora en adelante,  cada vez que vaya a insultar, agredir o hablar mal de otro, piense en lo que está generando a su propio cuerpo, al planeta y a quienes vivimos en esta maravillosa esfera azul que flota alrededor del sol.
Audrey Blanco.

Arq.Especialista en Feng Shui.

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