Como los modernos constructores han relegado al olvido las normas astrológicas de elemental sentido común que regían en la antigüedad, expuestas en las anteriores entradillas [1], sería muy conveniente, para quienes tienen la posibilidad de construir o comprar su casa, que antes fueran, brújula en mano, dando las instrucciones pertinentes al aparejador, o buscando la vivienda que más se ajuste a los cánones de la tradición, no sólo por la evidente ventaja práctica del aprovechamiento de la luz diurna, sino porque es muy posible que esta disposición de las diversas estancias de la casa obedezca también a la ubicación ideal para la mejor utilización de las energías de los planetas en cada una de las áreas de la vida hogareña.

Los planos adecuados a estas normas serían:
a) El Sol, orientación E: Al porche que da entrada a la casa se accede por un jardín. Dentro del salón hay dos tresillos y en ambos se ha orientado uno de los asientos en los que quien se siente, brillará. En la planta alta, también
b) La Luna, orientación NO: La alberca. También en al cocina, al noroeste de ésta, encontramos el fregadero. En el comedor, el aparador para la cristalería, que es de la Luna. En la segunda planta, los lavabos de los baños tienen esa misma orientación.
c) Venus, orientación SE: los dormitorios con ventanales al sudeste, las camas con los cabezales al norte y unos armarios o cajas para guardar las cosas de Venus: joyas u objetos de adorno, vestuario, zapatos, complementos. En el salón de la planta baja y en la sala de la música de la planta alta, se han reservado unos sillones orientados al sudeste para la seducción, aunque también podrán ser el lugar de la hija o la chica joven del hogar.
d) Mercurio, orientación N: en la planta baja, dentro del salón, el teléfono -la comunicación de Mercurio- al norte; también hay un tresillo con uno de los sillones más adecuado para ler o tomar la palabra; el comedor está situado entre los lugares de Mercurio y de la Luna –la conversación y la comida-.
e) Saturno, orientación O: Se han orientado los cuartos de baño al oeste, así como los muebles antiguos y los sillones de los abuelitos.
f) Marte, orientació S: La cocina, y concretamente los fogones están al sur; todas las chimeneas de la casa están igualmente orientadas al sur.
g) Júpiter, orientación NE: El salón, abajo y la sala de música, arriba, están así orientados; también se ha reservado el silón de Júpiter para el cabeza de familia. Para subrayar la naturaleza de Júpiter, hemos colocado lo más grande: el piano, en dicho lugar.
h) Nodo Norte, orientación SO: las escaleras.
Se puede ensayar otro tipo de construcción: todas las estancias de la casa organizadas y bien orientadas alrededor de un patio interior, al estilo de las casas romanas y las árabes, muy tradicional en el área mediterránea, cosa que nos evitaría tener que construir la vivienda completamente aislada con ventanales a todos los puntos cardinales.

Se da la feliz coincidencia de que las casas de campo del pueblo alicantino de Xàbia, por ejemplo, construidas hace más de cien años, responden en gran medida al esquema enunciado, pues era el modo de edificar de unas gentes cuya economía dependía de los frutos de la tierra, concretamente del cultivo de la vid y la industria casera de la pasa. (El tratamiento de la uva para su secado requiere un ligero hervor -al sur- y un posterior secado al sol sobre cañizos que permitan su rápido traslado al interior de las “nayas” -cobertizos con arcos aireados que cumplen también la función de porches orientados mayoritariamente al sudeste- para el caso de las frecuentes lluvias que en septiembre suelen producirse).
Otra vía de investigación sería la de la relación que este sistema pudiera tener con la astrología y el simbolismo de las Logias masónicas.
Para el caso de la mayoría, es decir quienes no tenemos la suerte de podernos construir una casa a nuestro gusto, cabe un “truquillo”: ir adaptando, dentro de nuestra casa, los enseres y el mobiliario a las normas de los aforismos mencionados:
Colocar, dentro del despacho, la mesa de trabajo hacia el norte de la habitación.
Cortar y preparar los alimentos en el punto sur de la cocina, almacenarlos al noroeste.
Situar el mejor sillón de la sala en el lugar de Júpiter
Las antigüedades al oeste, reservar un lugar para colocar la mecedora de la abuela en el punto del oeste de la sala
El teléfono y la librería al norte
Orientar la mesa del comedor entre el norte -por lo de la conversación- y el oeste -por la alimentación-
La cristalería y la vajilla al noroeste
Las joyas en el sitio de Venus…
En el cuarto de baño no podremos fácilmente reubicar los sanitarios, pero quien tenga problemas de estreñimiento, podría probar, antes de “hacerlo”, a pasear un poco por el Oeste.
[1] Artículo publicado originalmente en Astrólogos del mundo y recopilado por carta-natal.es bajo autorización de la autora.
Autor: Adela Ferrer

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